La Colección

La Colección

El acervo se despliega en amplias salas que, por la ubicación particular del Museo, cuentan con una buena iluminación natural. En general, las piezas representan las manifestaciones escultóricas más importantes realizadas por el hombre desde la cultura sumeria hasta el Renacimiento, tanto en relieve como en escultura de bultos.

Los calcos expuestos son muy numerosos y, entre los más interesantes, se pueden mencionar la cabeza de Gudea, una serie de bajorrelieves asirios entre los que se destaca la Leona Herida, esfinges y bajorrelieves funerarios del Antiguo Egipto junto a un trabajo extraordinario por sus características artísticas: la Cabeza de Nefertiti. El arte cretense se muestra con los Vasos de Vafios y de la Grecia arcaica con algunas figuras del Templo de Afaya en Egina. Del período griego clásico nos llega un conjunto de obras, entre las cuales se distinguen las esculturas, los frisos y las metopas del Partenón, la Afrodita Genitrix atribuida a Calímaco y los bajorrelieves del Trono Ludovisi. La Grecia helenística se da a conocer a través de las tanagras y de dos de los "capolavori" más celebres del arte universal: la Venus de Milo y la Victoria de Samotracia. La civilización ibérica se presenta con la Dama de Elche, el continente africano con la Princesa de Benín y la India e Indochina con un grupo de divinidades en posturas sedentes o danzantes, sobresaliendo entre las últimas la imagen del Señor de la Danza Cósmica (Shiva Nataraja).

Propio de la Edad Media avanzada, el estilo románico ejerció su dominio en el Viejo Mundo durante los siglos XI, XII, y parte del XIII. En el Museo de Calcos y Escultura Comparada, se lo puede observar en algunos ejemplos de la escultura unida a la arquitectura, provenientes de varias iglesias de Francia. Al arte románico le siguió el gótico y de éste contamos capiteles y sitiales de diferentes capillas europeas, la imagen yacentes de Isabel de Borbón, El "Beau Dieu" de la Catedral de Amiens, y diversas imágenes de la Virgen con el Niño, siendo el Tímpano Central de la Catedral de Chartres (presidido por la imagen de Jesucristo que se haya rodeado por los símbolos de los cuatro evangelistas), posiblemente el mejor vínculo ilustrativo. El arte francés del siglo XVI cuenta con dos nobles trabajos de Germain Pilon, el busto de Jean Morvillier y la Virgen Dolorosa. Como cierre brillante de esta recorrida por el mundo de la escultura, el Renacimiento italiano nos brinda un puñado de obras debido al genio de Miguel Ángel.

El Museo de Calcos y Escultura Comparada ha enriquecido su colección histórica con un número interesante de calcos de obras artísticas del continente americano. Presenta un conjunto elevado de reproducciones de obras de la América Prehispánica verdaderamente notables.

De ellas podemos citar las “Esculturas monolíticas” del Perú relacionadas con la cultura Recuay. Guatemala nos ofrece una importante Estela de la cultura Cotzumalhuapa. La Cabeza de Coyolxauhqui, es una de las principales reliquias de la altiva Tenochtitlán y el Jaguar Rojo junto con el Bakab de Chichén Itzá, son dos de las más estimadas de la Península de Yucatán.

Por otra parte cuenta con una notable colección de esculturas originales de artistas argentinos como Aurelio Macchi, Antonio Pujía y Alberto Locaso, entre otros.